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Parece que el verano está llegando a su fin. Septiembre está a la vuelta de la esquina y vamos notando como los días son más cortos y las temperaturas van cambiando poco a poco. Es el momento perfecto para hacer balance sobre la campaña “¡Salta conmigo!” (“Tírate con cabeza”). 

Todos los años hacemos hincapié en el peligro que supone saltar al agua sin calcular bien los riesgos. Este año quisimos dar un toque más original a la campaña para la prevención de la lesión medular por zambullida inspirándonos en la emblemática canción de la banda de rock argentina “Tequila”. “¡Salta conmigo!" hace alusión a “saltar con cabeza”, usando la cabeza. Por eso, nos pareció una excelente idea para hilar el contexto de “Tírate con cabeza”. 

Para ello diseñamos una serie de piezas gráficas y de video que lanzamos durante el mes de julio en nuestras redes sociales. Para conseguir más difusión contamos con la ayuda de las redes sociales de Terra Natura Murcia. Promocionamos un concurso de varias entradas al parque temático con el fin de poder hacer llegar nuestro mensaje más lejos y concienciar al mayor número de personas posibles. 

La propuesta tuvo muy buena acogida en nuestro Instagram, por lo que estamos muy agradecidos a todos aquellos que participaron y nos ayudaron a difundir la campaña de prevención. Deseamos de todo corazón que no haya más accidentes fatídicos por este tipo de práctica, porque de verdad que es algo que se puede evitar.

 

Cada año ingresan en el Hospital de Parapléjicos de Toledo entre siete y diez personas con una lesión medular tras tirarse al agua de forma imprudente. Después de esa zambullida puedes quedar parapléjico (inmóvil desde la cintura) o tetrapléjico (inmóvil del cuello para abajo). Esto fue lo que le pasó al conocido Ramón Sampedro cuando tenía 25 años, cuya historia narró tan bellamente Alejandro Amenábar en su película "Mar adentro".

 

En una entrevista realizada a Antonio Rodríguez Sotillo, jefe de la unidad de Lesionados Medulares del Chuac, para “La voz de Galicia” comentaba que  “la lesión medular por zambullida es muy fácil de evitar. Pero creo que se corre ese riesgo por una cuestión de testosterona. Este tipo de lesión es cosa de hombres, siempre muy jóvenes, de entre 20 y 30 años. Mire, en mis 42 años de profesión no he visto nunca una lesión por zambullida en una mujer. Tienen más sentido común, no juegan a ver quién se tira mejor al agua”.

Nos daba, también, alguna recomendación para evitar riesgos: “Mejor, no tirarse de cabeza nunca. Pero si lo va a hacer, primero debe tirarse de pie y comprobar que hay al menos tres metros de profundidad, que no hay obras cerca ni que no hay otros bañistas alrededor. He visto lesiones medulares por el choque de alguien que se está tirando desde lo alto. Y, sobre todo, tener una adecuada técnica. Si no sabes, no te tires”.

 

Por otro lado, comentaba el cambio epidemiológico en la lesión medular en los últimos años. Antes, el 80% de los lesionados medulares eran chicos muy jóvenes que ingresaba en el hospital a consecuencia de accidentes de tráfico. Hoy en día, la mitad de los pacientes son lesiones medulares producidas en el ámbito rural. Son personas que haciendo tareas de mantenimiento de su domicilio sufren una caída. Fumigando, arreglando un alpendre, podando los árboles… 

El neurocirujano aragonés Javier Orduna, que trabaja en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza y en otros centros sanitarios como el Hospital HC Miraflores, comentaba para “El Heraldo de Aragonés”, que a lo largo de los 14 años que lleva ejerciendo su profesión ha visto sobre todo accidentados por zambullidas en ríos y pozas de la Comunidad. "En las piscinas siempre ves alguno, pero es menos frecuente. Son más por resbalones".

 

En el caso de tener lesión medular como consecuencia de una zambullida, el grado de lesión que solemos encontrar en los pacientes por zambullida suele ser incompleto, según la doctora Carolina Colomer, (directora clínica de Vithas NeuroRHB), explicaba en una entrevista para el diario "ABC".

Una lesión completa implica que toda la información está interrumpida y no hay sensibilidad ni movilidad por debajo del nivel de la lesión». En las lesiones incompletas, prosigue, «algunas vías nerviosas han quedado indemnes o sólo parcialmente dañadas, por lo que pueden transmitir algo de información. Cuantas más vías queden indemnes o se recuperen, más control del cuerpo por debajo de la lesión y mejor pronóstico funcional. Y debemos tener en cuenta que una lesión de este tipo, aunque se denomine incompleta, puede ser muy discapacitante».

 Nivel de afectación lesión medular.

 

 

Como podemos ver, las campañas de prevención de la lesión medular por zambullida o por actividades que impliquen cierta altura, son muy necesarias todos los años. No podemos bajar la guardia nunca, por eso incidimos tanto anualmente. Ojalá llegara un día en que no hicieran falta.